Ojos que hablan y gritan a voces.
Pies de aire,
Cabeza de tierra,
Piernas de agua tibia;
Bajo un Torso de fuego apasionado.
Boca de sueños imparciales,
Ojos que ya no hablan, ni gritan;
Y que eternamente…
Guardarán silencio.
Nadie Dijo Que La Vida Sería Fácil; Pero, Tampoco Desequilibrada [ Si Guerra Quiere… ¡¡¡ Guerra Tendrá!!! ]
Mi cuerpo extraña saberse de ti.
Mi cuerpo exige saberse recordado como entonces.
Hoy reconocí tu aroma en el aire.
Sencillamente te sigo deseando tanto como en aquella tarde, en aquellas tardes y en aquella noche.
Tarde de paseo, tarde de charlas, tardes de besos, tardes a escondidas; tarde de agua y noche de desvelo.
Y hoy hace aproximadamente un año, supe lo que era tenerte entre mis brazos.
Y esta noche, sin la más mínima pena lo acepto:
En aquella tarde de octubre, tu sonrisa de otoño envició mis sentidos de ti.


Hay momentos en que nuestra razón se torna ajena a lo que normalmente pensamos.
Esos momentos extraños, en que sin darnos cuenta desearíamos volver tiempo atrás, y poder enmendar los errores que nos han puesto en el lugar donde ahora estamos; y que quizá no son del todo agradables.
Momentos multicolores ansiosos de tonos grises y neutros.
Persiguiendo sensatez y ganas de seguir probando.