jueves, 11 de septiembre de 2008

Las líneas de mis manos no te dejan ir.

El destino se empeña en seguirte disfrazando de casualidad;
Alterando mi equilibrio y la sensatez, que la lejanía de tu aroma y
tu cuerpo cálido, me había permitido crear.

Las líneas de mis manos no te dejan ir.

Cuando escribo, emerges; Cuando toco mi cuerpo, siento tu ardor…
En mis manos veo tu rostro, tus labios, tus ojos;

y mágicamente al unirlas...
apareces frente a mí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

angelito gracias por tus buenos deseos y por el regalo que sinceramente nunca me hubiera esperado, sabes que eres alguien muy especial y espero que todo siga como hasta ahora. un fuerte abrazo y espero tu llamada.

Anónimo dijo...

hey tu!
pues si, solo pienso en sexo, como vez? nahh.... yo no. No pues me sorprende tu forma de escribir, bueno ni tanto porque ya habia leido cosas tuyas jeje... Sigue escribiendo, igual y pronto te publico un libro :p

Anónimo dijo...

En lo personal me gusta este (obvio tenia que firmar aqui jeje) y te reitero la lujuria brota en cada letra plasmada en este blog (excepto dos que tres textos)...
KosTras