domingo, 7 de septiembre de 2008

Hoy te soñé como hace tiempo no pasaba.
Te sentí tan real, tan radiante y tan efusivo como siempre.
Por un momento estuve ahí, junto a ti y mirándote de nuevo; Con aquellos ojos protectores de hermano mayor que tantas veces me abrigaron en mis caídas y malos tiempos.

Solamente fue por un instante...

de pronto cuando sentí tus brazos rodeando mi cuerpo, mis lágrimas brotaron como ríos desbordados después de tantas noches de lluvia. En ese segundo me sentí bien. Es ese momento me supe inmune a los daños, al tiempo, a la propia muerte.

Te extraño, de eso no hay duda.

Pero cuando más te necesito, cuando las situaciones asfixian mis días; te veo como hace años dándome tu mano, la sonrisa y el ánimo para no darme por vencido y seguir dando batalla.
Hoy hace un año más que te fuiste, pero sigues tan insolente y especial, que te siento conmigo.

Amigo: Sigue descansando en Paz…

No hay comentarios: