miércoles, 21 de enero de 2009

Cuando más vibraba el anatema,
Y cuando más la cólera estallaba;
Un grito resonó sublime, que detuvo las borrascas…


¡Es mi hijo, es mi hijo!

[Silencio Total]

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando más vibraba el anatema,
Y cuando más la cólera estallaba;
Un grito resonó sublime, que detuvo en los labios las palabras…

¡Es mi hijo, es mi hijo!

Grito una voz de madre, es el fruto de amor de mis entrañas y aunque asesino y todo es mi hijo...

que traes tu con esta poesía???
me fui al 5to grado de primaria...