Esta noche mis labios echan de menos los tuyos; tan suculentos, acechadores, adictivos.
Mis manos extrañan juguetear en tu piel dorada y tierna; buscando ese lunar de ensueño.
Mis ojos extrañan tu andar despistado y tu mirada profunda, como abismo insinuante.
Mi lengua extraña tu sabor, tus rincones; tus pezones de cielo cálido y nublado.
Mi nariz recuerda exactamente el aroma de tu cabello; la frescura de tu espalda y la fragancia a culpa de tus manos.
Mi cuerpo extraña saberse de ti.
Mi cuerpo exige saberse recordado como entonces.
Hoy reconocí tu aroma en el aire.
Sencillamente te sigo deseando tanto como en aquella tarde, en aquellas tardes y en aquella noche.
Tarde de paseo, tarde de charlas, tardes de besos, tardes a escondidas; tarde de agua y noche de desvelo.
Y hoy hace aproximadamente un año, supe lo que era tenerte entre mis brazos.
Y esta noche, sin la más mínima pena lo acepto:
En aquella tarde de octubre, tu sonrisa de otoño envició mis sentidos de ti.
4 comentarios:
guuuouuu, super padre este post. no quiero saber para quien es, pero me gusta mucho.
yo si quiero saber de quien se trata. manito de mi vida y de mi amor, confiesa todooooo.
guooou!
yo sé el impacto que tengo sobre ti...
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